Por la crisis: renunció la directora del Peliche

Julieta Cassano presentó ayer su dimisión al CAPS ‘Peliche’, luego de que el centro entrara en una profunda crisis financiera que no tiene respuestas del Gobierno Nacional.

El Centro de Atención Primaria de la Salud ‘Dr. Fernando Peliche’ ya no tiene quien lo dirija, porque ayer Julieta Cassano, la máxima autoridad en esa institución, presentó su renuncia indeclinable con una nota dirigida a la intervención del Hospital Samic.

Lo confirmó la propia Doctora

La propia Cassano se lo confirmó ayer a La Opinión Austral, asegurando que su salida se produjo por la endeble situación en la que se encuentra el CAPS, que días atrás recién pagó los salarios de agosto.

Desde la semana pasada, este diario viene dando cuenta de la ola de renuncias que se están produciendo en el Peliche, entre ellas las de los pediatras y generalistas, lo que, sumado ahora a la renuncia de Cassano, pone al centro ante un inminente cierre.

«Promesas sin cumplir»

Justamente el fin de semana se conoció una carta pública que hicieron las trabajadoras y los trabajadores en la que aseguraron, a dos años de la reapertura del centro a manos del gobierno de la alianza Cambiemos, que “nunca se cumplió la promesa del pase a contrato de planta permanente, ni se sumaron especialistas, ni se hizo mantenimiento edilicio, ni se garantizaron todos los insumos”.Vale recordar que el Peliche fue pensado como un hospital de día, que surgió por convenio con el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner en 2012, pero que cuando asumió Mauricio Macri dejó de recibir asistencia económica para su sostenimiento. Entonces, el gobierno de Alicia Kirchner decidió sostenerlo, pero tiempo más tarde la Nación se lo prohibió, lo mantuvo cerrado durante ocho meses y luego lo dejó en manos de la gestión de Roberto Giubetich y la Intervención del Samic.

Podría cerrar

Por otra parte, este diario pudo conocer que todo parece indicar que el CAPS, que lleva más de 120 mil consultas realizadas desde su reapertura, podría no seguir abierto, ya que actualmente sólo quedan dos médicas que están con monotributo y, por lo tanto, no pueden ocupar un cargo directivo.

El otro dato que anticipa una situación sin retorno, al menos durante esta gestión, es que oficialmente el CAPS dejó de programar turnos porque los contratos de los monotributistas están vencidos y no hay miras de renovación. Por otra parte, el hospital de El Calafate, que sostiene con insumos, recursos y parte del personal al CAPS, también está hace tiempo sumido en una grave situación financiera, razón por la cual semanas atrás la asamblea de trabajadores y trabajadoras de ese nosocomio de El Calafate pidió que se denunciara al interventor, Gastón Ortiz Maldonado, por desfinanciar al Samic girando partidas al Peliche. El punto es que en el hospital de la villa turística no tienen presupuesto y, de hecho, no figuró en el Presupuesto 2019, por lo que sólo depende de partidas del Tesoro Nacional que no alcanzan.

Julieta Cassano presentó ayer su dimisión al CAPS ‘Peliche’, luego de que el centro entrara en una profunda crisis financiera que no tiene respuestas del Gobierno Nacional.

El Centro de Atención Primaria de la Salud ‘Dr. Fernando Peliche’ ya no tiene quien lo dirija, porque ayer Julieta Cassano, la máxima autoridad en esa institución, presentó su renuncia indeclinable con una nota dirigida a la intervención del Hospital Samic.

La propia Cassano se lo confirmó ayer a La Opinión Austral, asegurando que su salida se produjo por la endeble situación en la que se encuentra el CAPS, que días atrás recién pagó los salarios de agosto.

Desde la semana pasada, este diario viene dando cuenta de la ola de renuncias que se están produciendo en el Peliche, entre ellas las de los pediatras y generalistas, lo que, sumado ahora a la renuncia de Cassano, pone al centro ante un inminente cierre.

Justamente el fin de semana se conoció una carta pública que hicieron las trabajadoras y los trabajadores en la que aseguraron, a dos años de la reapertura del centro a manos del gobierno de la alianza Cambiemos, que “nunca se cumplió la promesa del pase a contrato de planta permanente, ni se sumaron especialistas, ni se hizo mantenimiento edilicio, ni se garantizaron todos los insumos”.

Vale recordar que el Peliche fue pensado como un hospital de día, que surgió por convenio con el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner en 2012, pero que cuando asumió Mauricio Macri dejó de recibir asistencia económica para su sostenimiento. Entonces, el gobierno de Alicia Kirchner decidió sostenerlo, pero tiempo más tarde la Nación se lo prohibió, lo mantuvo cerrado durante ocho meses y luego lo dejó en manos de la gestión de Roberto Giubetich y la Intervención del Samic.

Por otra parte, este diario pudo conocer que todo parece indicar que el CAPS, que lleva más de 120 mil consultas realizadas desde su reapertura, podría no seguir abierto, ya que actualmente sólo quedan dos médicas que están con monotributo y, por lo tanto, no pueden ocupar un cargo directivo.

El otro dato que anticipa una situación sin retorno, al menos durante esta gestión, es que oficialmente el CAPS dejó de programar turnos porque los contratos de los monotributistas están vencidos y no hay miras de renovación.

Por otra parte, el hospital de El Calafate, que sostiene con insumos, recursos y parte del personal al CAPS, también está hace tiempo sumido en una grave situación financiera, razón por la cual semanas atrás la asamblea de trabajadores y trabajadoras de ese nosocomio de El Calafate pidió que se denunciara al interventor, Gastón Ortiz Maldonado, por desfinanciar al Samic girando partidas al Peliche.

El punto es que en el hospital de la villa turística no tienen presupuesto y, de hecho, no figuró en el Presupuesto 2019, por lo que sólo depende de partidas del Tesoro Nacional que no alcanzan.

LaOpiniónAustral