Mercantiles precisaron que habrá cambios en la reforma laboral

El Sindicato de Empleados de Comercio (SEC) de la zona sur de Santa Cruz, mediante su secretario general Claudio Silva, participó de un encuentro realizado en Parque Norte (Capital Federal), en el predio que la Federación Argentina de Empleados de Comercio y Servicios posee en ese lugar.

De acuerdo a lo precisado a La Opinión Austral, allí el secretario general de esa federación (Armando Cavallieri) brindó precisiones a los más de 350 sindicatos de base sobre las negociaciones que por estas horas lleva adelante la CGT con el Gobierno Nacional respecto a la reforma laboral.

Silva detalló en líneas generales que el primer “borrador acordado desapareció ya que ningún sindicato dio conformidad con los cambios que se avecinaban”, detallando que el triunvirato de aquella central obrera y referentes del Ejecutivo Nacional siguen debatiendo para consensuar el texto final de la llamada reforma laboral. “Todos los cambios que se consensuen deberán ser girados al Senado de la Nación”, expuso y detalló que el proyecto de ley será debatido en el parlamento argentino en enero del próximo año.

Cambios a la propuesta

“Federación ha informado que todos los puntos que veíamos con malos ojos fueron eliminados del proyecto de ley de la reforma laboral”, detalló en primer término Silva a este medio.

Indicó que una de las mayores preocupaciones era el “banco de horas”, iniciativa que recibió la crítica de diferentes sectores. Con ello, el empleador tenía la posibilidad de determinar la jornada laboral diaria de sus empleados de acuerdo al trabajo acumulado, pero sin reconocer el pago de las horas extra.

“La CGT reclamó al Gobierno por ese sistema de horas de trabajo y se trata de uno de los cambios acordados recientemente”, expuso.

Otra de las valoraciones realizadas por el mercantil estuvo relacionada al “cálculo de la indemnización”. Precisó que la iniciativa de Nación era dejar fuera del cómputo “las horas extra y nos informaron que finalmente quedarán incluidas dentro del cálculo”, es decir que se dio marcha atrás con la propuesta del gobierno.

Otro cambio que habría sido consensuado entre la CGT y Nación  tiene que ver con el “Ius Variandi”. Así, el artículo 31 del proyecto de ley girado al Senado pretendía facultar al empleador para “modificar las formas y modalidades del trabajo”, quedando a su propia decisión la iniciativa de “introducir todos aquellos cambios relativos a la forma y modalidades de la prestación del trabajo, en tanto esos cambios no importen un ejercicio irrazonable de esa facultad, ni alteren modalidades esenciales del contrato, ni causen perjuicio material ni moral”; “cuando el empleador disponga medidas vedadas por este artículo, al trabajador le asistirá la posibilidad de optar por considerarse despedido sin causa, o reclamar el restablecimiento de las condiciones alteradas ante la instancia que se contemple para ello en la Convención Colectiva de Trabajo”.

De acuerdo a lo manifestado por Claudio Silva, este cambio era perjudicial para los trabajadores, por lo que el Gobierno debió aceptar el pedido de los gremios de eliminar dicha pretensión.

Otro cambio acordado informalmente entre la CGT y el Gobierno, según informó Armando Cavallieri a sus dirigentes, es dar marcha atrás con los cambios al artículo 30 de la Ley de Contrato de Trabajo. Allí se habla acerca de la subcontratación, delegación y solidaridad.

“El empresariado no quería ser más solidario”, dijo Silva, para remarcar que con ello buscaba deslindarse de los trabajadores que dependían de las contratistas.

Concluyendo, el secretario general del SEC expuso que desde Federación Argentina de Empleados de Comercio y Servicios señalaron que “hay confianza en que senadores y diputados tomarán las mejores decisiones para los trabajadores”, remarcando que “la CGT ha dado el debate que era necesario para no perjudicar a los asalariados”.

LOA